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Síndrome de intestino irritable, ¿qué hacer?

El síndrome de intestino irritable afecta a un alto porcentaje de la población y supone una reducción notable en la calidad de vida. Conocer las causas y los mecanismos subyacentes a este trastorno permite tomar decisiones más eficaces respecto al tratamiento y a los hábitos de vida que lleven a la mejora de la salud intestinal.

Qué es el síndrome del intestino irritable

El “síndrome de intestino irritable” o “síndrome de colon irritable” o “colon espástico” -como se llamaba en el pasado- es un trastorno funcional del intestino que se caracteriza por tres síntomas: dolor abdominal, hinchazón abdominal y alteraciones del ritmo intestinal (estreñimiento, diarrea o ambos). Afecta a entre el 10 y el 20 % de la población en occidente y supone entre el 30 y el 50 % de las consultas médicas a especialistas de aparato digestivo. Se trata de una enfermedad recurrente, con períodos estables y otros con recaídas, que repercute de forma notable en los costes económicos por absentismo laboral y gasto sanitario y en la calidad de vida de los pacientes.

El síndrome del intestino irritable no suele verse como un trastorno médico importante pero los pacientes experimentan una pérdida notable en su calidad de vida, más incluso que las personas que padecen asma, diabetes o migrañas.

La enfermedad fue descrita por Hipócrates, el padre de la medicina, ya en el siglo V a.C. Y está definida por la tríada: 

malestar abdominal

+

gases (meteorismo)

+

evacuaciones intestinales irregulares (estreñimiento y/o diarrea)

El dato distintivo del síndrome de intestino irritable es el ritmo intestinal irregular. La enfermedad se clasifica en tres subtipos en función de la alteración principal del ritmo intestinal: 

  • SII-estreñimiento. 
  • SII-diarrea.
  • SII-mixto: cuando se alterna estreñimiento y diarrea. 

El síndrome de intestino irritable es una de las enfermedades que se diagnostican por exclusión, es decir, por la presencia de síntomas con falta de alteraciones patológicas documentadas o pruebas analíticas con resultados normales. Los criterios que se siguen para hacer el diagnóstico no son de utilidad para el tratamiento, por lo que las opciones de tratamiento (fármacos antiespasmódicos, laxantes, antidepresivos) se centran en la supresión de los síntomas más que en un enfoque causal que busque corregir el origen.

Comprender el origen y el mecanismo de desarrollo del síndrome de intestino irritable ayuda a hacer un mejor enfoque terapéutico y a tomar acción en los cambios en los hábitos de vida que puedan servir para su mejoría.

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Causas del síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable es una alteración multifactorial en la que se ven implicados:

  • La alimentación, por sensibilidad o intolerancia a determinados alimentos.
  • La microflora intestinal o microbiota.
  • Infecciones intestinales.
  • El sistema nervioso, por hipersensibilidad intestinal.
  • La inflamación.
  • El estrés.
  • Factores psicosociales.

1. La alimentación en el síndrome de intestino irritable

En primer lugar es necesario descartar la sensibilidad, intolerancia o alergia a alimentos, entre los cuales la leche, el trigo, los huevos, los frutos secos, el marisco, algunos pescados y la soja son los más habituales. Para eso se puede llevar a cabo una dieta de exclusión, en la que desaparecerán los síntomas con la retirada de los alimentos implicados y se confirmará con la reaparición de los síntomas al reintroducirlos. También se puede realizar un test de enzimoinmunoanálisis de adsorción para evaluar la sensibilidad a los distintos alimentos. También es útil el test del aliento para la intolerancia a la lactosa.

Un contenido elevado de fibra en la dieta mejora el tránsito intestinal y contribuye a mantener el equilibrio de la flora, mejorando los síntomas del intestino irritable.

Los herbicidas y pesticidas presentes en los alimentos repercuten negativamente en la clínica del síndrome del intestino irritable, pues dañan las células de la pared intestinal, alteran el equilibrio de la microbiota y promueven la inflamación intestinal. Busca alimentos biológicos cuando sea posible y lava cuidadosamente los productos frescos para evitar en lo posible estos elementos en tu dieta.

2. Microbiota o flora intestinal

La microflora intestinal o microbiota es anormal en los pacientes con síndrome de intestino irritable, con mayor presencia de especies anaeróbicas y menor presencia de lactobacillus y bifidobacterium. Estos desequilibrios en la flora intestinal pueden originar alteraciones en la fermentación y en la regulación inmunitaria de la mucosa intestinal, que se asocian con los síntomas de meteorismo (gases) y dolor abdominal.

3. Infecciones intestinales

Hasta un 25-30 % de los casos de síndrome de intestino irritable surgen tras una infección intestinal debido al desequilibrio secundario de la microbiota por el desplazamiento de las especies sanas a costa de invasores patógenos. Además se ha observado que la inflamación de la mucosa intestinal secundaria a la infección aumenta la hipersensibilidad visceral, otro de los mecanismos implicados en el desarrollo de síndrome de intestino irritable.

El papel de la hipersensibilidad visceral

El sistema nervioso intestinal es un segundo cerebro que controla todo el proceso digestivo y está conectado directamente con el cerebro superior: detecta nutrientes, regula la evolución de la digestión y modula la presión y la motilidad de todo el tubo digestivo. Esto hace que la dieta, la percepción y la regulación nerviosa local sean factores decisivos que determinan la función gastrointestinal. 

Clínicamente se sabe que el estrés y las emociones afectan a la función gastrointestinal y agravan los síntomas en los pacientes con síndrome del intestino irritable.

Mediante técnicas de imagen (tomografía por emisión de positrones y resonancia magnética funcional) se ha observado el impacto que tienen las emociones y el estado de ánimo de las personas con síndrome de intestino irritable en la percepción del dolor, y cómo aparecen cambios en el eje entérico-cerebral, el eje que conecta el intestino con el cerebro.

4. Inflamación

Esta sensibilidad visceral aumenta cuando además se suma la presencia de inflamación en el sistema gastrointestinal.

5. Estrés y factores psicosociales en el síndrome del intestino irritable

El estrés es otro factor clave en desarrollo del síndrome de intestino irritable. Durante decenios se consideró el síndrome de intestino irritable como un trastorno nervioso que se presentaba ante situaciones de estrés externo y trastornos como la depresión y la ansiedad.

Se ha observado una mayor prevalencia del síndrome de intestino irritable en personas que han padecido abuso emocional, físico o sexual. Estos factores de vulnerabilidad son parte de la mayor reactividad al estrés que se observa en el síndrome de intestino irritable y que se manifiesta como una incapacidad para desactivar la respuesta al estrés. Además, el estrés aumenta la permeabilidad intestinal y la susceptibilidad a la inflamación intestinal.

Por todo esto, la psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI), que estudia la influencia de los pensamientos y las emociones sobre el sistema endocrino e inmunológico, ayuda a una mejor comprensión del síndrome de intestino irritable y la relación estrecha entre factores estresantes externos, emociones y cambios fisiológicos internos.

El tratamiento global del síndrome de intestino irritable exige aplicar métodos terapéuticos para tratar a los pacientes a nivel mental, emocional y físico.

El síndrome del intestino irritable representa un desequilibrio del sistema digestivo en todo su conjunto. Por ello, el enfoque integral del tratamiento debe tener en cuenta todos los componentes (dieta, microbiota, sistema inmunitario, inflamación, factores psicosociales) y las necesidades singulares de cada persona. 

Tratamiento integral del síndrome de intestino irritable

Clásicamente el tratamiento del síndrome de intestino irritable ha pasado por la administración de fármacos: antibióticos y antidepresivos para el alivio del dolor abdominal, la diarrea y el estreñimiento.

El tratamiento integral del síndrome de intestino irritable debería incluir:

1. Dieta: 

  • En primer lugar es necesario retirar los alimentos a los que se haya desarrollado sensibilidad, intolerancia o alergia.
  • La retirada del gluten repercute en una mejora significativa en la mayoría de los casos, por lo que es conveniente reducir los cereales y evitar aquellos que contienen gluten.
  • Dieta rica en fibra para mejorar el tránsito intestinal y el equilibrio de la microbiota intestinal. Es mejor optar por fuentes de fibra soluble, como el psilium, la ispágula o goma guar o las semillas de linaza. El psilium es considerado un adaptógeno, que actúa modulando la condición a tratar: en caso de estreñimiento, ablandará las heces y aumentará la frecuencia de eliminación intestinal; en casos de diarrea, heces blandas o movimientos intestinales ayudará a la formación de las heces y reducirá la frecuencia de evacuación.
  • Alimentos libres de pesticidas y herbicidas que dañan las células de la pared intestinal, alteran el equilibrio de la microbiota y promueven la inflamación intestinal.
  • Alimentos ricos en prebióticos (verduras y hortalizas) y probióticos (fermentados como el chucrut, el té kombucha, el yogur, el kéfir, el miso o el tamari), para favorecer el buen equilibrio de la microbiota intestinal.
  • Asegurarse una buena hidratación, bebiendo agua de calidad fuera de las comidas.

 

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Hacer una valoración básica del proceso de digestión y absorción de los alimentos no suele formar parte de la evaluación inicial de una persona con síndrome de intestino irritable y es algo fundamental. Los factores que afectan a la digestión de los alimentos y que repercutirán en la clínica del síndrome de intestino irritable incluyen algo tan primordial como la masticación, además de la buena función enzimática y el pH gástrico. Es necesario recordar el valor de la masticación y volver a entrenarse -si es necesario- en una buena masticación, que consiga triturar e insalivar correctamente el alimento; aportar suplementos de enzimas digestivas si se detecta una insuficiencia de las mismas; y asegurar el correcto pH gástrico, que permite la activación necesaria de las enzimas digestivas. El ácido clorhídrico que tenemos en el estómago disminuye con la edad y se ve limitado con el uso -tan habitual hoy en día- de los fármacos llamados “protectores gástricos”, que inhiben la secreción de ácido en el estómago, dificultan la absorción de algunos nutrientes y dañan la microflora intestinal.

2. Vitamina D, uno de los alimentos de la célula intestinal: además de cumplir funciones vitales importantes para el equilibrio general de la salud física y mental, la vitamina D es un sustrato imprescindible para la salud intestinal.

Se ha constatado una relación inversa entre los niveles de vitamina D y la gravedad de los síntomas en síndrome de intestino irritable.

Además, se ha observado un efecto epigenético: la expresión de marcadores genéticos para el síndrome de intestino irritable son modulados por vitamina D. Por esto, es recomendable que las personas con síntomas de síndrome de intestino irritable se hagan una valoración de los niveles de vitamina D.

Se beneficiarán de incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina D (huevos, pescado azul, setas), tomar el sol con moderación y tomar algún suplemento de vitamina D en caso de necesidad.

3. Suplementos nutricionales:

  • Fibra: es preferible optar por suplementos de fibra soluble, como el psilium o la ispágula, mejor que fibra insoluble como el salvado.
  • Prebióticos: fructooligosacáridos (FOS) e inulina, que estimulan la proliferación de la microflora intestinal normal, compitiendo con la microflora anormal y los microorganismos patógenos.
  • Probióticos: lactobacillus y bifidobacterium. Los probióticos mejoran los síntomas a distintos niveles: disminuyen la fermentación y los gases, mejoran la competencia contra la flora intestinal desequilibrada y potencialmente patógena y estimulan el funcionamiento inmunitario apropiado. 
  • Enzimas digestivas: debido a un agotamiento del páncreas o a una menor estimulación de la secreción pancreática por la atrofia de la mucosa intestinal dañada, en los pacientes con síndrome de intestino irritable es frecuente encontrar un déficit de enzimas digestivas. En estos casos es de gran utilidad el empleo de un suplemento durante determinados periodos de tiempo.
  • Minerales para ayudar a regular el tránsito intestinal: calcio (provoca estreñimiento) y magnesio (funciona como laxante).

4. Fitoterapia o el uso de plantas con propiedades medicinales:

  • menta: antiespasmódica y analgésica.
  • hinojo: antiespasmódica y reductora del meteorismo.
  • alcaravea: antiespasmódica y reductora del meteorismo.
  • aloe: laxante. Hay que ser prudente con el uso de aloe como laxante pues favorece un alivio a corto plazo pero su uso prolongado provoca dependencia.
  • combinaciones de plantas: fórmulas de la medicina tradicional china, hierbas tibetanas, iberogast.

5. Ejercicio físico: es capaz de ayudar a recuperar el equilibrio de la flora intestinal sana, mejora la capacidad para hacer frente al estrés, produce bienestar y reduce los sentimientos de depresión y ansiedad.

6. Técnicas manuales como la osteopatía: el tratamiento de la vía somatovisceral susceptible de manipulación puede aliviar los síntomas del síndrome de intestino irritable mediante la liberación de la tensión en los segmentos implicados, más comúnmente los músculos abdominales, dorso-lumbares y segmentos inferiores de la columna dorsal.

7. Abordar los problemas emocionales con técnicas de respiración, relajación, meditación, coherencia cardiaca, técnicas de liberación emocional (EFT), etc. según la afinidad de cada persona y sus propios gustos y valores.

Si el síndrome de intestino irritable es una alteración del equilibrio general del intestino, la mejor acción para mejorarlo será la que tenga en cuenta todos los factores implicados. Para aliviar o prevenir el síndrome de intestino irritable es necesario tomarse tiempo para comer, reducir el estrés, seguir una dieta natural y variada de tipo ancestral (libre de alimentos procesados y con poca cantidad de cereales) y cuidar el equilibrio de la flora intestinal.

Esperamos que esta información sea de utilidad. Con todas estas herramientas mejorará la calidad de vida de tantas personas afectadas por el intestino irritable.

Ver referencias y estudios

1 O´Mahony, Clarke. Irritable Bowel Syndrome and Stress-Related Psychiatric Co-morbidities: Focus on Early Life Stress. Handb Exp Pharmacol. 2017;239:219-246.
2 Lee, Annamalai. Post-Infectious Irritable Bowel Syndrome. Curr Gastroenterol Rep. 2017 Sep 25;19(11):56.
3 Holtmann, Ford. Pathophysiology of irritable bowel syndrome. Lancet Gastroenterol Hepatol. 2016 Oct;1(2):133-146.
4 Raskov, Burcharth. Irritable bowel syndrome, the microbiota and the gut-brain axis. Gut Microbes. 2016 Sep 2;7(5):365-83.
5 Kennedy, Cryan. Irritable bowel syndrome: a microbiome-gut-brain axis disorder? World J Gastroenterol. 2014 Oct 21;20(39):14105-25.
6 Thompson. Is irritable bowel syndrome an infectious disease? World J Gastroenterol. 2016 Jan 28;22(4):1331-4.
7 Linedale, Andrews. Diagnosis and management of irritable bowel syndrome: a guide for the generalist. Med J Aust. 2017 Sep 2;207(7):309-315.
8 Dussik, Hockley. Gene Expression Profiling and Assessment of Vitamin D and Serotonin Pathway Variations in Patients With Irritable Bowel Syndrome. J Neurogastroenterol Motil. 2018 Jan 30;24(1):96-106.
9 Sayuk, Gyawali. Irritable bowel syndrome: modern concepts and management options. Am J Med. 2015 Aug;128(8):817-27.
10 https://irritablebowelsyndrome.net/what-is-ibs/statistics/
11 Canavan, West. The epidemiology of irritable bowel syndrome. Clin Epidemiol. 2014 Feb 4;6:71-80.
12 Williams, Williams. Vitamin D status in irritable bowel syndrome and the impact of supplementation on symptoms: what do we know and what do we need to know? European Journal of Clinical Nutrition. 2018, volume 72, pages 1358–1363 (2018).
13 Vitamin D supplements could ease painful IBS symptoms. University of Sheffield, 2018.
14 Vitamin D may ease painful irritable bowel syndrome. Indian Express.
15 McDonnell, Baggerly. Serum 25-Hydroxyvitamin D Concentrations ≥40 ng/ml Are Associated with >65% Lower Cancer Risk: Pooled Analysis of Randomized Trial and Prospective Cohort Study PLOS ONE 13(7): e0201078
16 Pimentel, Chow. Eradication of small intestinal bacterial overgrowth reduces symptoms of irritable bowel syndrome. Am J Gastroenterol 95:3503-3506, 2000.
17 Nobaek, Johansson. Alterations of intestinal microflora is associated with reduction in abdominal bloating and pain in patients with irritable bowel syndrome. Am J Gastroenterol 95: 1231-1238, 2000.
18 O´Mahony, McCarthy. Lactobacillus and bifidobacterium in irritable bowel syndrome: symptom responses and relationship to cytokine profiles. Gastroenterology 128:541-551, 2005.

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26 comentarios en “Síndrome de intestino irritable, ¿qué hacer?

  1. Buenas tardes:
    Acabo de ver vuestro vídeo sobre el síndrome de intestino irritable . Muy interesante y enriquecedor. A la hora de abordar el tratamiento de los 7 puntos me interesaría profundizar en el punto de los suplementos. Hablas de suplementos de varias clases, pero no se cual debo tomar . El sentido común me dice que tomar 5/6 suplementos no tiene mucho sentido. ¿Que recomendación me harías? ¿El psilium? ¿La vitamina D?
    Bueno, se que es mucho pedir, pero si tuvieras que darme una recomendación relacionada con suplementos, ¿cual me darías?.
    Aprovecho para felicitaros por vuestro trabajo. Me encanta vuestra profesionalidad, vuestra simpatía y vuestra energía. Transmitís muchas cosas, todas ellas fantásticas.

    1. Hola, Ismael. Soy Isabel. Muchas gracias por tu comentario y esas palabras tan positivas. ¡Intentaremos seguir así! 🙂 Para dar consejos específicos sobre los suplementos creo necesario el asesoramiento de un profesional, para dar las indicaciones precisas según el estado particular y la naturaleza de cada persona. ¡Un saludo!

  2. Hola Isabel,te felicito por este nuevo post.Lo explicas de una manera muy clara y concisa.
    He visto que el ajo tiene bastante inulina sobre todo el ajo negro.Lo he estado introduciendo en mi alimentación tomandolo en ayunas acompañado de un vaso de agua con vinagre de manzana para ver si me ayuda con mi malestar intestinal y estreñimiento.Esta recomendado para personas que padecemos hipotiroidismo de hashimoto?
    Muchas gracias.
    Un saludo.
    Noelia.

    1. Hola, Noelia. Soy Isabel. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que te resulte de utilidad 🙂 El ajo es un alimento favorable para el funcionamiento tiroideo, y además en esa forma de ajo negro, tan rico para la flora intestinal: tienes un doble beneficio. Un saludo.

  3. Buenos días,
    Soy una reciente seguidora y me encanta vuestro Blog, es de agradecer la información que nos trasmitís. Me han diagnosticado Síndrome del Intestino Irritable pero creía que era por exclusión. Mi médico me dijo literalmente: » Nos estás loca, algo tendrás pero no te vemos nada. Toma una hoja con las pautas para el Síndrome del Intestino Irritable. » y hasta que ví este vídeo no sabía muy bien de que se trataba ni cuales eran sus causas. Quería preguntarte que suplementos de Vitamina D recomendarías para complementar.
    Muchas gracias! Un saludo

  4. Hola Isabel.

    Enhorabuena y gracias por la información que comparte. Como me interesa mucho y me gusta lo bien que lo explica (sobre todo cuando graba al aire libre, el oir un poco el viento o los pájaros le da un punto muy fresco) entiéndase lo siguiente como un intento de crítica constructiva para que hagan de su proyecto un arama infalible. He visto en varios de sus capítulos que adolece de pseudocientiismo, mi consejo sería que hiciera como Marcos Vazquez y buscase evidencia científica sólida en todo lo que recomendase o que al menos acompañara cada recomendación con el nivel de evidencia que tiene, eso sería empoderarnos aún más, no simplemente dejarnos a los pies de algo que puede funcionar o no o simplemente nos van a sacar el dinero. Entiendo que hacer esto lleva una sobrecarga extra de trabajo pero como lo es el buscar el contenido en sí que divulga.

    Al grano. No me parece adecuado que recomiende osteopatas cuando es un campo peligroso de pseudo ciencias y malos profesionales, acudan a fisioterapeutas acreditados, ellos saben mejor que nadie de liberar tensiones, cómo tratar el cuerpo sin correr riesgos.

    También me fastidia que hable tan a la ligera (casi alarmistamente) de pesticidas y productos ecológicos, con lo bien documentado que está el resto me parece que tiene delito pecar aquí, un artículo rápido al respecto: https://www.alimente.elconfidencial.com/consumo/2018-05-24/pesticidas-residuos-en-frutas-y-verduras_1566603/

    Por último recomendaría ponerse en manos de un dietista nutricionista profesional que es quién mejor puede ayudar a la preparación y seguimiento de una dieta de restricción.

    Por lo demás genial, una muy buena información para los que padecen este síndrome tan molesto.

    Gracias y ánimo.

    1. Buenos días, Víctor. Soy Isabel. Muchas gracias por su comentario y las críticas constructivas. Para todo lo que hablo existe evidencia científica, pues si no no lo haría: soy consciente del riesgo que corremos todos en caso contrario. En los artículos escritos sobre cada vídeo dejo las referencias bibliográficas para saber más. Y estoy totalmente de acuerdo en la necesidad de dirigirnos a profesionales en los casos necesarios, y no llevar por nuestra cuenta tratamientos que pueden ser complicados. Mi misión es compartir el conocimiento que puede ser útil para mejorar nuestra salud y calidad de vida y que puede abrir posibilidades a las personas que buscan soluciones. Un saludo cordial.

  5. Gracias doctora, agradezco la nota tan didactica y facil de entender, nos ha mostrado un panorama completo y nos impulsa a colaborar con la identificación del efecto desencadenante del malestar y su secuencia, ahora lo tengo mas claro, nuevamente gracias.

  6. Buenos días Isabel, mi nombre es Silvia me parece increíble y fantástico el video maravilloso que ha hecho usted sobre el intestino irritable, su saber estar y su forma de explicar las cosas. Como paciente de intestino irritable ojalá hubiera dado con una doctora como usted que entiende y explica la enfermedad con tanta profesionalidad, respeto y compresión ante el enfermo que la padece. Ya que si nos dieran la mitad de las explicaciones en la consulta de sanidad pública que usted proporciona en este video, los enfermos nos ahorraríamos oír cosas como esto es cosa de nervios y tengo a más gente que tú así en consulta. Le agradecería que siguiera subiendo investigaciones o estudios respecto a esta enfermedad, y nos pudiera mantener al tanto para mejorar la sintomatología. Sin más dilación todo mi agradecimiento para usted.

    1. Muchas gracias, Silvia. Me alegra mucho poder aportar todo eso tan importante. ¡Aquí seguiré y seguiremos dando lo mejor! Un saludo muy cordial.

  7. Hola Isabel, tengo SII desde hace 3 años, y si tengo periodos muy buenos, acompañados de periodos muy malos, eh cambiando un poco la alimentacion y estoy haciendo ejercicio sobre todo busque el Yoga, sin embargo a pesar de que procuro cuidarme, hay dias en los que las molestias regresan con mas fuerza, y es un poco frustrantre porque los doctores solo saben recetar medicamento, que alivian un rato pero luego si lo dejo de tomar vuelve la molestia, te agradezco mucho el Post para tratar de entender que es lo que le pasa a nuestro organismo…Gracias

  8. Yo padezco SII desde hace ya varios años. Estuve probando todos los remedios «naturales» que me recomendaba el naturópara y la cosa no mejoraba. Ahora, mas bien desde hace ya cuatro meses, tomo unos comprimidos con acacia y probióticos. la verdad que por fin he notado algo de alivio. Gracias por compartir información sobre este problema que a tantos nos afecta!

  9. Hola Isabel! Inicié la dieta cetogenica en enero y la continuo hasta el día de hoy. Siempre tuve
    además de migrañas fuertes problemas intestinales, en general constipación ( que la aliviaba bastante bien comiendo mucha fibra, arroz integral por ejemplo) e inflamación. La verdad que con la dieta cetogenica mejore mi panza, me siento desinflamada y sin gases. Pero la constipación se ha vuelto un problema, se que es un efecto secundario en dieta cetogenica pero no estoy pudiendo revertirlo, a pesar de incorporar semillas de lino y chía que las consumo después de varias horas remojadas, Y verduras en abundancia. No quisiera dejar esta alimentación, logré bajar 16 k, hago ayunos intermitentes, suplemento con cloruro de magnesio. También incorporé kefir de agua personas lo deje pensando que me podía hacer mal. Sospecho que he estado comiendo mucho maní, y frutos secos, además de quesos, y leo en tu artículo que el calcio provoca constipación. Mi consulta es si es posible continuar con esta alimentación que realmente me encanta, pero al tener tanta constipación realmente me hace dudar. Que debería ajustar ? Los análisis de sangre y orina que me hice salieron muy bien. Ojalá puedas responderme y orientarme! Agradezco infinitamente que compartas tus conocimientos, te sigo siempre!!!! Saludos desde Argentina. Mariana Rodríguez

    1. Hola Mariana. Lo mejor es que te pongas en manos de un profesional de la salud con una visión integradora de la nutrición y los hábitos de vida para que estudie tu caso en detalle y te facilite las mejores herramientas. Un abrazo.

  10. Hola Isabell, los sigo desde hace poco pero sus videos se han vuelto una adicción para mi, agradezco toda la información que comparten, me parece de gran valor. Quisiera saber si la dieta cetogenica se podría personalizar de manera que también me ayudara a equilibrar mi flora intestinal y mejorar mi salud digestiva. Desde ya muchas gracias.

  11. Dra. Entonces dentro de la alimentación cetogenica, teniendo Colon irritable..y después de descartar intolerancias….se recomienda kefir,yogurt, kombucha? Tengo la sensación que no digiero bien las grasas de la mantequilla y quesos permitidos. Preferiría el yogurt y el kefir por ejemplo. Ando muy mal de los intestinos. Agradezco su ayuda

    1. Hola Juan Manuel.
      Nadie mejor que tú para saber lo que te sienta mejor, y si el yogur y el kefir te funciona (sin intolerancias) pues adelante.

  12. …..olvidaba lo más importante. . Dado que para llevar al cuerpo en cetosis hay que suprimir carbohidratos…según entiendo estos fermentos sobre todo yogurt y kefir contienen mucho azúcar..aquí está mi duda…..aunque son buenos para el Colon y sin embargo generarán azúcares .. agradezco su ayuda .

    1. Hola de nuevo Juan Manuel.
      En la dieta cetogénica los lácteos están permitidos, pero lo más importante es la calidad de los mismos y siempre recomendamos que sean procedentes de producción ecológica (siempre que se pueda). En cualquier caso cada persona es distinta y con necesidades particulares. Si tienes dudas sobre como hacer compatible la dieta cetogénica con tu problema de colon irritable, lo mejor es que te pongas en manos de un profesional que tenga una visión integradora de la nutrición y la medicina para adaptar la dieta a tus necesidades particulares. Un abrazo.

  13. Hola Dra. Isabel tengo síndrome del intestino irritable y tengo varias dudas, primero sería la leche ¿debería ser con o sin lactosa? Estado tomando ambas y no me cae bien, pero si los quesos y otros lácteos como yogures. Sobre lo del gluten también tengo mis dudas si seguir comiendo o no cosas sin gluten, ya que todas esas pruebas han salido bien y por último¿ es bueno tomar probioticos por ejemplo cada 10 días cada mes?
    Desde que vi el video he sabido más en 20min que toda la sanidad pública y privada en 5 años, espero que sigas subiendo contenido sobre este tema y muchas felicidades

  14. Hola Isabel, hace poco buscando solución a la cura del Colon Irritable, pude ver en Youtube sus videos, muy interesantes la felicito. Quisiera saber que alimentos no comprar que contengan pesticidas y herbicidas? Es bueno tomar yourt probiótico cuando se tiene constantemente diarreas? Gracias

    1. Hola María Ysabel. Los alimentos libres de pesticidas y herbicidas son los ecológicos o BIO. También hay ciertos alimentos que aún siendo no ecológicos, acumulan menos tóxicos (aquí tienes una pequeña lista https://www.instagram.com/p/CHLL535COxw/). Con respecto al yogur, si tienes SII deberías reducir el consumo de lácteos y si los consumes, lo ideal es que sean ecológicos y procedentes de animales alimentados con pasto. Aquí tienes un artículos donde hablamos de los probióticos y donde encontrarás otras opciones además del yogur. https://www.vidapotencial.com/alimentos-probioticos/ Un abrazo.

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