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El ayuno en las mujeres

Una pregunta frecuente a la hora de iniciarse en la práctica del ayuno intermitente es si pueden ayunar las mujeres. Por alguna razón existe la creencia popular de que el ayuno no es conveniente en mujeres.

¿Pueden ayunar las mujeres?

Por las características hormonales de las mujeres, está extendida la preocupación de que el ayuno pueda no beneficiarlas tanto a ellas, como a los hombres o que incluso pueda ser perjudicial. Con la excepción de que no deben hacer ayuno las mujeres embarazadas o en periodo de lactación, no existe diferencia en relación con la eficacia o seguridad del ayuno y el sexo de la persona que lo realiza.

Es cierto que se ha observado una aparente mejor tolerancia del ayuno por parte de los hombres en comparación con las mujeres. Y esto se apoya en un mecanismo evolutivo: existe una teoría que explica cómo, cuando los recursos eran limitados y se repartía la comida entre nuestros ancestros, tenían prioridad las mujeres y los niños. Esta ventaja a favor de mujeres y niños aseguraba la continuidad del clan y la supervivencia de la especie. Los hombres debían ayunar por el bien del grupo.

En nuestros orígenes como especie, las mujeres y los niños tenían preferencia a  la hora de alimentarse con el objetivo de garantizar la supervivencia del grupo. Y así los hombres desarrollaron una mejor tolerancia a la falta de alimento.

Independientemente del origen de una posible mejor tolerancia natural al ayuno por parte de los hombres, el ayuno no distingue entre hombres y mujeres pues no afecta negativamente a las hormonas reproductivas. En particular, al estudiar el impacto del ayuno sobre las hormonas sexuales en la mujer se observa que los perfiles sanguíneos de estrógenos, testosterona, progesterona y otras hormonas reguladoras permanecen dentro de los límites de la normalidad en los distintos momentos del ciclo menstrual. Incluso se ha visto que estos niveles pueden llegar a mejorar con la práctica del ayuno en casos en los que se encontraban fuera del rango de la normalidad.

Por otra parte, en las mujeres que ayunan las técnicas de ecografía recogen imágenes que se corresponden con el desarrollo natural normal de los folículos de los ovarios a lo largo de las distintas fases del ciclo menstrual.

Mujeres que no deben hacer ayuno

Aparte del embarazo y la lactación, la única limitación para que una mujer haga ayuno es que tenga un bajo peso corporal y/o escasos depósitos de grasa corporal de reserva.

Una mujer que esté embarazada o dando el pecho a su bebé debe evitar el ayuno pues la gestación y la lactación son momentos de gran demanda energética y de nutrientes. Hacer ayuno en estas situaciones puede comprometer el normal desarrollo y crecimiento de la criatura y poner en riesgo la salud de la mamá.

No es recomendable la práctica del ayuno en las mujeres embarazadas, lactantes o con baja grasa corporal.

No es recomendable la práctica del ayuno en las mujeres embarazadas o lactantes, siendo preferible posponer el inicio del ayuno a un momento vital más óptimo, cuando el organismo es capaz de hacer frente a los requerimientos exigidos durante su práctica.

En las mujeres con bajo peso corporal y/o bajo porcentaje de grasa corporal el ayuno puede provocar amenorrea (o falta de menstruación) y ciclos anovulatorios no reproductivos que pueden comprometer la fertilidad.

ayuno intermitente para mujeres

Se ha visto que en las mujeres con un peso normal para su estatura y un adecuado porcentaje de grasa corporal que hacen ayuno, no existe ninguna diferencia significativa en el perfil sanguíneo de hormonas sexuales en comparación con las mujeres que no ayunan. Los problemas de amenorrea y ciclos sexuales anovulatorios no reproductivos sobrevienen exclusivamente cuando el peso o el porcentaje de grasa corporal son demasiado bajos para la estatura de la mujer.

Se considera que cualquier alteración del ciclo menstrual de la mujer con esas características durante un ayuno es indicativo de la necesidad de detener el ayuno.

No obstante, hay que tener en cuenta que cuando una mujer inicia un cambio de dieta y pierde peso y varía su porcentaje de grasa corporal es relativamente frecuente que surjan cambios del ciclo menstrual como que se adelante o se atrase el primer día de la menstruación.

Este cambio en la regularidad del ciclo menstrual coincidente con el cambio de dieta y la pérdida de peso se debe a la modificación de la reserva de grasa. El tejido adiposo o grasa corporal no es un espacio inerte de nuestro cuerpo sino un tejido vivo que desempeña diversas acciones en nuestro organismo. Entre otras, el tejido adiposo es un regulador de los niveles de hormonas sexuales mediante su síntesis y transformación. Por eso, al perder peso y bajar el porcentaje de grasa corporal pueden modificarse los niveles de hormonas sexuales y alterarse la regularidad del ciclo menstrual, sin que esto conlleve ningún problema para la salud.

El tejido adiposo del organismo juega un gran papel como regulador de los niveles de hormonas sexuales y al bajar de peso puede alterarse el ciclo menstrual.

Bastarán unas pocas semanas para que se recupere la normalidad.

Eso sí: requiere observación y, si los cambios persisten, entonces habrá que consultar con el especialista para descartar posibles problemas ginecológicos que hayan dado la cara coincidiendo con el cambio de dieta y la práctica del ayuno.

¿Afecta el ayuno a la fertilidad?

El ayuno influye en el equilibrio hormonal de nuestro organismo a múltiples niveles, y esto ha llevado a muchas personas a deducir que el ayuno puede resultar negativo y afectar a la fertilidad.

Hay que destacar que los estudios científicos que se han desarrollado hasta el momento en este sentido han concluido que el ayuno no modifica negativamente los niveles de hormonas sexuales. En mujeres en edad fértil el ayuno puede incluso ayudar a potenciar y mejorar la salud reproductiva, pues se ha observado que contribuye a optimizar la función ovárica a través de una regulación positiva del equilibrio entre los niveles de hormonas sexuales femeninas (estrógenos y progesterona) y masculinas (andrógenos).

ayuno intermitente fertilidad

Es muy importante insistir en que el tejido graso es un lugar de producción natural de hormonas sexuales y que, por ello, el peso y la composición corporal pueden influir en los niveles hormonales. Por este mecanismo, los cambios que tienen lugar durante el ayuno en cuanto al control de peso y el cambio de composición corporal pueden repercutir en la fertilidad.

Las mujeres que quieran hacer ayuno sin poner en peligro su salud reproductiva deben asegurarse de estar dentro de los rangos saludables para estos parámetros (peso, porcentaje de grasa, porcentaje de masa magra y niveles hormonales en sangre).

Cómo empezar ayuno intermitente

Ayuno y síndrome premenstrual

Cuando se practica de forma segura, el ayuno ha mostrado aún otro efecto beneficioso en las mujeres en edad fértil: disminución de los síntomas premenstruales y de las molestias durante la menstruación.

A través del control y reducción de la inflamación, el ayuno ha mostrado reducir el dolor menstrual y los síntomas de hinchazón, dolorimiento en las piernas, dolor de pecho y labilidad emocional propios del síndrome premenstrual.

Ayuno intermitente y menopausia

En personas sanas el ayuno actúa positivamente sobre las hormonas sexuales tanto masculinas como femeninas. Se ha observado que en mujeres en edad fértil el ayuno puede potenciar y mejorar la salud reproductiva, pero también puede ser una estrategia interesante en la menopausia.

En mujeres en la menopausia (y también en varones en edad avanzada) el ayuno ayuda a prevenir el desarrollo de enfermedades músculo-esqueléticas asociadas con el envejecimiento, como la osteoporosis, por ejemplo, y contribuir a su mejora a través de la regulación favorable de los niveles de hormonas sexuales en sangre.

ayuno intermitente menopausia

La salud de los huesos, los músculos y las articulaciones se ve directamente relacionada con los niveles de hormonas sexuales y la acción que éstas ejercen en el mantenimiento de los tejidos.

Por eso, conservar los niveles de hormonas sexuales dentro de los rangos de la normalidad es tan importante para la salud del aparato locomotor. Y en este sentido el ayuno es una herramienta útil muy interesante.

Conclusión

Con todo lo visto, podemos concluir que, salvo contadas excepciones (el bajo peso corporal, el bajo porcentaje de grasa corporal, el embarazo y la lactación), el ayuno es una práctica beneficiosa y segura para la mujer. Pero recuerda que, como siempre, hay que personalizar las recomendaciones y adecuar el ayuno a las necesidades de cada uno.

Es necesario valorar el estado de salud general, la composición corporal, la historia clínica, los antecedentes personales y familiares, la situación actual, etc. y tener en cuenta las características propias antes de tomar una decisión sobre una herramienta con un impacto tan amplio en el conjunto del organismo.

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4 comentarios en “El ayuno en las mujeres

  1. Me gustaría saber como afecta el ayuno intermitente a los niveles de hormona tiroidea. En un reciente análisis he tenido niveles ligeramente bajos y quería saber si el ayuno intermitente podría ser la causa. Gracias

  2. Tengo 51 años,hipotiroidismo osteoporosis y migraña,me interesaría empezar a hacer ayuno intermitente y me gustaría saber si tendría algún inconveniente o si por el contrario seria recomendable.Muchas gracias

    1. Hola Cristina. Antes de iniciarte en el ayuno intermitente te recomendamos una consulta con un profesional de la nutrición que estudie tu caso particular y te haga las mejores recomendaciones. Un saludo.

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